divendres, 3 de juliol del 2009

SERVIDOR DE CRISTO

Antes de nada, aunque ya lo hice la semana pasada, agradeceros todo lo que habéis hecho por mi en mi proceso vocacional, antes como seminarista, y ahora como diácono. Me siento muy contento de estar en esta parroquia y de poder colaborar con Mn. Joan. Gracias también por acompañarme, tanto presencial como en comunión espiritual, me habéis sido, y sois un gran soporte para mí. Me he sentido y me siento muy acompañado por vosotros, y sobre todo en estos momentos tan difíciles. Mis familiares en estos días se han visto muy sorprendidos por el gran apoyo y por vuestro sentimiento de cariño hacia mí. Es un gran gozo tener una comunidad como la de Sant Cristòfor. También he de decir que por todas las comunidades que he pasado me han demostrado una gran estimación hacia mí. Es un gran elogio ya que me muestra que el camino que voy realizando es el correcto.

Ahora como diácono empieza una nueva etapa en mi vida y en donde vosotros como comunidad parroquial en la que estoy colaborando tenéis un gran papel en mi camino hacia el presbiterado. Todos caminamos juntos en este camino como cristianos. Yo estoy a vuestro servicio y no lo digo para quedar bien, sino que esta es la misión que el Obispo me ha encomendado; por ello necesito vuestra ayuda, para poderla realizar bien o al menos lo mejor posible. Si veis algo en mi que creéis que no es una actitud evangélica no dudéis en comunicármelo, eso sí con caridad.

Soy feliz por el paso que he realizado y a la vez estoy nervioso ya que a partir de ahora (ya antes) seré un referente para todos vosotros y eso es una gran responsabilidad para mí, pero también he de decir que estoy muy orgulloso de todos estos últimos acontecimientos y sobre todo cuando el domingo pasado tuve la oportunidad de bautizar a 9 niños/as en nuestra iglesia. Gracias a todos/as por todo.

Mn. Xavier Sanchiz Julibert
Diaca