diumenge, 9 de març del 2014

ES VA FER POBRE PER ENRIQUIR-NOS” (LA POBRESA EVANGÈLICA)

Aquest és el títol del missatge del Papa Francesc per a la Quaresma de 2014, citant la segona carta de Sant Pau als Corintis.  Permeteu-me que en reprodueixi uns fragments:
         *Dios no se revela mediante el poder y la riqueza del mundo sino mediante la debilidad y la pobreza. “Siendo rico, se hizo pobre por vosotros...”.
        *La finalidad de Jesús al hacerse pobre no es la pobreza en sí     misma, sino –dice San Pablo- “...para enriqueceros con su pobreza”...Es una síntesis de la lógica de Dios, la lógica del amor, la lógica de la Encarnación y de la Cruz. Dios no hizo caer sobre nosotros la salvación desde lo alto, como la limosna de quien da parte de lo que para él es superfluo con aparente piedad filantrópica. ¡El amor de Cristo no es esto!  Cuando Jesús entra en las aguas del Jordán y se hace bautizar por Juan el Bautista, no lo hace porque necesita penitencia, conversión; lo hace para estar en medio de la gente, necesitada de perdón, entre nosotros, pecadores, y cargar con el  peso de nuestros pecados. Este es el camino que ha elegido para consolarnos, salavarnos, liberarnos de nuestra miseria.
  *Podríamos pensar que este “camino” de pobreza fue el de Jesús, mientras que nosotros, que venimos después de Él, podemos salvar el    mundo con los medios humanos adecuados. No es así. En toda época y en todo lugar, Dios sigue salvando a los hombres y salvando al mundo      mediante la pobreza de Cristo, el cual se hace pobre en los Sacramentos, en la Palabra y en su Iglesia, que es un pueblo de pobres. La riqueza de Dios no puede pasar a través de nuestra riqueza sino siempre y solamente a   través de nuestra pobreza , personal y comunitaria, animada por el   Espíritu Santo”.
   En un proper butlletí hi tornarem, però avui us convido a portar a la pregària aquestes paraules del Sant Pare i a revisar fins a quin punt ens interpel·len, per  a la nostra conversió. Bona Quaresma!  
                                                       
                                                                              Mn. Joan Làzaro i Padrós