Después de haber recibido el diaconado el día 25 del mes de mayo, en primer lugar quiero agradecer a mi familia que han sembrado en mi el amor a Cristo y la Iglesia. Este amor se fue desarrollando poco a poco, hasta que sentí la llamada al sacerdocio. Esta llamada no es una llamada mágica, ni algo por el estilo, sino fue por el Amor a la Iglesia. Este Amor me ha unido a Dios, para ser obrero en su viña. Por lo tanto, debo mucho a mi familia, aunque no estén aquí los tengo presentes los llevo en mi corazón porque ellos empezaron todo este camino y sin su ayuda no estaría en estos momentos aquí. Desde España les mando un abrazo extensible por haber empezado toda mi educación Cristiana. Y en segundo lugar y no menos importante, quisiera dar mi mas sincero agradecimiento al obispo por la gran acogida que me ha brindado al poder entrar en la diócesis y haberme dado la oportunidad de adentrarme en este caminar, y el que me ha destinado de forma oficial en las parroquias, San Cristòfor, y Ullastrell.
Gracias a Mn. Joan, como rector y párroco de la parroquia de San Cristofor, que he convivido con él dos años, para aprender como se realizan las oraciones, el despacho parroquial, y gracias por la confianza que me ha dado como responsable de la confirmación, el grupo del estudio bíblico, y responsable del Esplai.
No olvido también de dar las gracias a las personas que Estaban a mi lado, como Mn. Xavier, el Consell Pastoral, Caritas, Catequistas, Grup Colònies Ca n’Anglada y todos los movimientos de nuestra Parroquia, y también a todos aquellos que han venido de otras parroquias para acompañarme en el día de mi ordenación.¡Dios os bendiga!.
Mn. Albert Mikhail