dimecres, 28 de gener del 2015

GRACIAS A DIOS POR EL DON RECIBIDO



   El espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto que me ha ungido. A anunciar la   buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la     libertad" (Is 61,1)
Gracias a Dios por el don del Espíritu Santo, y la llamada al  sacerdocio, es verdad ahora realizo los sacramentos, y puedo celebrar la Misa Divina, pero en realidad no soy yo el centro sino que es Cristo mismo que obra en mi y según nos dice  la Constitución Sacrosanctum Concilium: "Para       realizar una obra tan grande, Cristo está siempre presente en su Iglesia, sobre todo en la acción litúrgica. Está presente en el sacrificio de la Misa, sea en la persona del ministro, "ofreciéndose ahora por      ministerio de los sacerdotes el mismo que entonces se ofreció en la cruz", sea sobre todo bajo las especies eucarísticas. Está presente con su fuerza en los Sacramentos, de modo que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza. Está presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es El quien habla. Está presente, por último, cuando la Iglesia suplica y    canta salmos, pues Él   mismo prometió: "Donde están dos o tres      congregados en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos                   (Mt 18,20)" (SC.7).
Mi sincero agradecimiento a Mn. Joan Làzaro i Padrós, quien me recibió en su parroquia, después de que haya terminado la etapa de los estudios en el seminario, he trabajado con el durante dos años, y fue mi maestro en la catequesis, pastoral de la salud, grupo de la liturgia, y poco a poco he aprendido de el, como se hace la pastoral dentro de una parroquia, es verdad el mundo es grande y uno no tiene limite para   decir que he aprendido del todo, porque toda la vida es un aprendizaje, gracias  Mn. Joan por tu ayuda.
Gracias también por la acogida de todos los fieles que me han acogido y me han apoyado, y enseñado durante la etapa posterior del sacerdocio. Gracias a las Parroquias de St. Cristòfor de Terrassa,        Sta. Maria d’Ullastrell, y St. Martí de Sorbet de Viladecavalls. Que Dios os bendiga!
    Gracias a mis padres Agib Hana, Isis Kamel y a mis hermanos que han venido desde Egipto para estar a mi lado en este acontecimiento muy importante en mi vida, que Dios les bendiga y que tengan una vuelta a sus casas sin problemas.   

                                                                                                              Mn. Albert Agib Hanna Mikhail.